Jun 12

Sexo, dinero y páginas web

Dinamarca es un país pequeño con un número reducido de habitantes si hacemos la comparación con los países que lo rodea. Es muy común, en el caso de la televisión, ver cómo muchos personajes aparecen en distintos programas, ya sea como invitados, conduciéndolos, participando, actuando en publicidades, etc. No se necesita demasiado tiempo para llegar a reconocerlos y un claro ejemplo es Peter Schmeichel, ex arquero de la selección danesa, una especie de Goycoechea autóctono, que puede estar comentando un partido de fútbol en un canal, conduciendo un programa en otro, llevando a cabo los trabajos más repugnantes del mundo en Discovery Channel, etc. Multifunción y multitarea.

A poco de llegar, sin embargo, no identificaba a nadie y me pasaba haciendo zapping en la tele. Recuerdo un programa llamado Erik and Anni goes to Hollywood, que daban allá por el 2006, donde mostraban a esta pareja paseando y dándose la gran vida por la costa oeste de Estados Unidos. No creo haber visto más de 10 minutos del programa (el idioma, al principio, era inentendible y ahora, después de todo este tiempo acá, sigue igual) pero resultaban simpáticos. No tenía ni idea de quiénes eran aunque no tardé mucho en descubrirlo.

Empecemos por Anni Fønsby. Lo primero que destaca es que se trata de una ex modelo de Playboy que actuó en algún que otro programa.

Anni

Anni, con su imponente figura, tuvo la suerte de conocer al otro protagonista, Erik.

Erik

Ya sé lo que estarán pensando: “la ley del embudo”, “billetera mata galán” y cosas así. En este caso, me temo, es totalmente cierto.

Erik es un programador danés quien con otros socios creó la empresa Navision. El software fue un éxito y Erik logró lo que muchos programadores perseguimos con ansias: que venga Microsoft y nos compre la empresa!. Así que Erik se encontró con un montón de dinero (el monto de la compra alcanzó los 1500 millones de euros) y se dedicó a gastarlo. Y ahí apareció Anni en su vida.

Empezaron a llevar un tren de vida tal vez un poco excesivo, gastando demasiado. Si a eso le sumamos las malas inversiones, la burbuja inmobiliaria, la crisis del 2008, aunque parezca mentira, se puede dilapidar una fortuna (tener en cuenta que Erik no se llevó los 1500 millones, solo la parte que le correspondía). Así que Anni tuvo que salir a trabajar o al menos a tratar de conseguir algo de dinero.

Para eso no tuvo mejor idea que alquilar algunas propiedades que tenía para que ciertas chicas ejercieran la prostitución. Cabe aclarar que en Dinamarca la prostitución no está prohibida, cada uno puede hacer con su cuerpo lo que quiere, pero sí está penado el proxenetismo y ese fue el error de Anni. No solo parece ser que alquilaba los departamentos sino que también se llevaba una comisión por los trabajos de sus inquilinos, razón por la que le cayó todo el peso de la ley.

El juicio, por supuesto, acaparó la atención de los medios. Anni intentó defenderse a toda costa, aduciendo que ella les prestaba además un servicio a las chicas dado que se podían contactar a través de distintas páginas web donde estaban sus fotos y precios. En definitiva, su defensa alegó que ella era tan solo la webmaster :)

Hoy Anni está en la cárcel, donde nació su hija. Tiene un par de años más. Mientras tanto Erik ha vuelto a su trabajo de programador, escribiendo el código de lo que será el próximo programa que revolucionará el mundo.

 

Jun 08

Expedición a Alicante II. Sangre y arena

Tuvimos un año para prepararnos, tiempo más que suficiente para pulir los errores cometidos en el torneo anterior (ver) y tomarnos la tan anhelada revancha.

Cual gladiadores romanos entrenamos, planeamos tácticas, diseñamos estrategias con el único fin de alcanzar la victoria. Estábamos listos y hacia Alicante nos dirigimos.

En el camino, sin embargo, perdimos a un luchador, el más joven de nosotros. Jan no sería de la partida porque no sé qué carajo tenía que hacer con su novia ese fin de semana, lo cual ratifica el dicho que dos pelos tiran más que una yunta de bueyes.

Dos de los nuestros partieron antes con el objetivo de explorar el terreno. Fue así que Peter y Jesper viajaron el martes anterior y este último, a fin de pasar más desapercibido, lo hizo con su familia. No queríamos que los rivales sospecharan nada y el factor sorpresa siempre es importante.

El resto del equipo viajó el jueves, excepto Svenne que lo hizo el viernes. Podría pensarse que era para confundir más pero en realidad fue porque consiguió un pasaje más barato pero que en lugar de partir de Copenhague lo hacía de Malmo, en Suecia. Sumando lo que gastó en transporte a Malmo creo que se ahorró 5 euros.

Repetimos, como el año anterior, la cena motivadora en el restaurant argentino solo que este año fue un desastre. Al que no le trajeron la carne cruda se la trajeron carbonizada y varios de los nuestros devolvieron los platos quejándose a los mozos. Yo, argentino.

Además, durante la cena, recibimos una mala noticia: la cancha de fútbol era un poco más grande y este año seríamos 8 por equipo lo cual nos ocasionaba muchos inconvenientes. Por un lado nosotros éramos solo 8 y entonces no tendríamos recambio y por el otro lado toda la estrategia planeada dejaba de tener efecto. Pero ahí saqué a relucir mis recursos, lo llamé a Canuto y le dije que se venga a jugar con su hijo Manu. Sabía que tendríamos en contra la barrera idiomática pero todos hablábamos el lenguaje del balón.

El sábado por la mañana nos encontramos a las 9:30 hs., media hora antes del comienzo del primer partido. Nos cambiamos y me percaté que una de las frases más utilizadas por los periodistas deportivos en los últimos tiempos y a la cual no le podía encontrar el sentido en nuestro caso cobraba el real significado. Me refiero al famoso “volumen de juego”. Bastaba ver las panzas que infructuosamente intentábamos ocultar debajo de las camisetas para entender el concepto. No sé si juego pero volumen no nos faltaba.

Canuto y Manu no aparecían así que los llamé por celular para ver dónde andaba. Canu me había dicho muy confiado que sabía cómo llegar, que conocía la zona como la palma de su mano pero parece ser que ese día estaba manco. No había más tiempo y los 7 guerreros daneses y un infiltrado salimos a la cancha. Enfrente teníamos a un equipo joven, aguerrido, dispuesto a dar batalla. No nos amilanamos y salimos a luchar.

El equipo a pleno

Arrancamos con todo, cuidando la pelota y tratándola con cariño, como corresponde. En una gran jugada colectiva Kim disparó bajo, rasante, y el balón se coló por debajo del arquero. Era un 1 a 0 inesperado para el rival pero que a nosotros no nos sorprendía. Al poco tiempo fui yo quien aprovechó un rebote y casi calcando el gol anterior inflé la red. El 2 a 0 nos permitió relajarnos y ahí cometimos un error, el rival empezó a agrandarse, a mover el balón, a cambiar jugadores (eran 10), a correr de un lado al otro (eran 20 años más jóvenes que nosotros) y lograron descontar.

Kim en acción

Aún faltaba mucho y no nos iban a pasar por arriba. El cansancio empezaba a notarse pero aún íbamos ganando. Pero nos descuidamos nuevamente y llegaron al empate.

El arquero rival fue uno de los cambios que hicieron y el anterior fue remplazado por un joven que atrapaba todo. En una jugada giré de espaldas al arco y pateé pero estaba bien ubicado y pudo retenerla. Ellos seguían moviendo el balón de un lado al otro, nosotros nos estábamos quedando sin piernas y en una de las últimas jugadas lograron el tercer gol. Ya no quedaba más tiempo para empatar, el cerebro daba órdenes que el cuerpo se negaba a ejecutar y fue así cómo perdimos. Fueron 20 minutos extenuantes que nos dejaron con el ánimo por el piso.

Teníamos tiempo para descansar antes del próximo partido y de paso esperar a ver si Canu y Manu aparecían, cosa que finalmente hicieron. Canu decidió jugar solo en caso de extrema necesidad y la responsabilidad pasó a Manu quien con sus 16 años no tuvo problemas en ponerse el equipo al hombro. Pero como ya dije antes, el equipo es muy voluminoso y el pobre de Manu terminó aplastado, el segundo partido lo perdimos 2 a 0.

Quedaba la heroica, ganar el último partido y a esperar que se dieran otros resultados. Cambiamos la táctica y ahora Manu, quien a esta altura era el único capaz de correr, persiguiera a los mejores jugadores del equipo contrario los cuales eran… casi todos. La táctica dio resultado porque en una jugada confusa logramos convertir y nos encerramos abajo como si fuésemos el Ferro del 82. El “pum para arriba” llevado a la máxima expresión.

Y en la última maldita jugada, cuando solo faltaban segundos, en un descuido se nos escapa el habilidoso y nos empatan. Fue como en basquet, hicieron el gol y sonó el silbato.

Con la cabeza gacha nos fuimos a sentar, ahí vimos que la pierna de Peter sangraba, producto de un duro roce con el piso. Y nos fuimos a la playa. De ahí el título de este post :)

 

 

Jun 08

Se fue un amigo

Un amigo con el que nunca compartimos un café, con el que jamás nos vimos cara a cara pero que, a pesar de todo eso, llegamos a querer como tal.

Se fue Marcos Menna, un flaco que todas las mañanas, desde la Rock & Pop, nos hacía reír con sus anécdotas, nos deleitaba con la música, nos hacía practicar el ridículo y pegadizo silbido que usaba como cortina, y hacía que las primeras horas en la oficina pasaran mucho más rápido.

Con Victoria lo veníamos escuchando no sé cuánto tiempo ya, tal vez 4 años, todas las mañanas, a veces el programa completo, otras veces solo unos minutos, dependiendo de si nosotros estábamos en el horario de invierno o en el verano. Más de una vez le escribí un mail comentando algo sobre la vida aquí o haciendo alguna referencia a algún comentario suyo, miles de veces practicábamos el silbido y amenazábamos con llamar e intentarlo nosotros sabiendo que lo haríamos mucho mejor que algunos que se animaban.

Llegamos a quererlo, seguro. Lo extrañábamos cuando cada tanto tenía una de sus recaídas y pasaba un tiempo en el hospital pero sabíamos que tarde o temprano volvería.

No pudo ser. Solo espero que donde estés ahora puedas seguir rockeando.

Un abrazo, Marcos.

May 11

Flash mob en el subte de Copenague

Los flash mob se traduce como “multitud instantánea”. Son esas presentaciones masivas donde de repente todos empiezan a bailar, tocar algún instrumento o hacer algo inusual para, una vez terminado, dispersarse como si nada hubiese pasado. Están de moda hace unos años y estoy seguro que más de uno ha visto alguna, si no participado, sobre todo ahora que internet potencia todo.

Particularmente me cansan un poco. Es decir, no tengo nada contra ellas pero una vez que viste un par todas te empiezan a parecer iguales y la originalidad y la sorpresa se pierden totalmente. Aún así hoy voy a poner una que encontré ayer y que se hizo en el subte (o metro, como prefieran) de Copenague, más que nada porque me gusta el video del paseo en el subte.

En otro post conté que el subte de acá es totalmente automático, no hay choferes ni personal alguno, excepto los inspectores. Estos, dicho sea de paso, cumplen con su función a rajatabla, el año pasado me multaron por un error en el ticket y tuve que pagar más de 100 euros de multa.

Aquí les dejo el video.

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Ene 16

Castigo

El estadio nacional de fútbol, Parken, es un típico estadio europeo, sin ningún tipo de separación entre los asientos y el campo de juego. No hay alambrados, no hay foso en el cual flotan objetos de los más variados, nada. La gente, más civilizada o más apática, disfruta del juego como si de una obra de teatro se tratase. El consumo de alcohol también está permitido y es por eso que hay una continua peregrinación al bar donde suelen volver cargados de cervezas y algún que otro pancho.

Los clásicos son contra los otros equipos escandinavos, Noruega y, especialmente, Suecia. Obviamente no llegan a un Argentina-Brasil o a un Argentina-Uruguay pero es lo que más se parecen. En Junio de 2007 Dinamarca enfrentaba a Suecia por la clasificación a la Eurocopa, lo cual lo convertía en un partido chivo, de esos que se juegan apretando los dientes. El estadio estaba repleto y también los alrededores, en Fælledparken, el parque adyacente al estadio, se había instalado una pantalla gigante y muchísima gente se había reunido allí también para ver el match. Daneses y suecos convivían en el mismo, compartiendo cervezas y disfrutando del momento.

El encuentro no empezó nada bien para los locales y se fueron al descanso perdiendo 3 a 0. Las caras de los daneses reflejaban el abatimiento de un resultado que veían imposible de remontar pero en el segundo tiempo sacaron a relucir su garra vikinga (la misma que los suecos parecían haber olvidado en el vestuario) y pusieron el partido 3-3.

Delirio total en las gradas, alegría infinita, más hectolitros de cerveza para tomar. Pasar de un 0-3 a un 3-3 era prácticamente un triunfo y pasaban del papelón al heroísmo en solo 45 minutos. Pero, siempre tiene que haber un pero, en el minuto 89 hay un altercado dentro del área danesa y Poulsen, aguerrido defensor local, no tiene mejor idea que pegarle un bruto puñetazo en el estómago a uno de los delanteros suecos. Penal indiscutible que el árbitro no dudó en sancionar. Poulsen, además, se iba expulsado poniendo esa cara estúpida que ponen algunos jugadores, como diciendo “¿y yo qué hice?.

Y cuando todo parecía que terminaba allí, pasó esto:

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(claro que para saber qué pasó se tienen que comer los más de 6 minutos de video o adelantarlo hasta el minuto 6, aunque los goles merecen la pena).

Un danés, borracho, salta al estadio y antes de que los guardias de seguridad logren frenarlo, se dirige en su loca carrera a golpear al árbitro, lo cual es impedido por los propios jugadores daneses, como se aprecia en esta foto.

Danés exaltado

Danés exaltado

Con su acción indirectamente salvó la cabeza de Poulsen ya que ahora el centro de atención era él. Una vez sacado fuera del campo de juego el referí decidió dar por finalizado el partido dejando a la UEFA la decisión final sobre el mismo. Esta, como era de esperar, le dio el partido ganado a Suecia y el estadio nacional fue suspendido por varias fechas.

Todo no terminó ahí, sino que ahora había que castigar a Ronni, tal es el nombre del borrachín. Además de no permitírsele asistir a ningún otro juego la sanción debía ser ejemplar y se decidió que tenía que pagar 900.000 coronas, el equivalente a unos 120.000 euros. Obviamente se negó a pagar esa suma, la cual probablemente tampoco tuviera, y apeló a la corte la cual, luego de un largo estudio, dictó sentencia hace unos días: ahora debe pagar 1.800.000 coronas.

A lo largo de estos 4 años el danés sufrió el ser completamente repudiado allí donde fuera y lo reconocieran, obligándolo a cambiar su aspecto para tratar de pasar desapercibido. A pesar de no contar con la simpatía de la gente la mayoría piensa que la sanción ha sido excesiva y tanto en facebook como en otras redes sociales han surgido propuestas para ayudarlo a pagar el costo. Incluso jugadores de la selección han ofrecido pagar de su bolsillo esta deuda (Poulsen debería incluso darle dinero extra) pero la DBU, la Asociación Danesa de Fútbol, se negó rotundamente a esto, amenazando con sancionar a los jugadores, a fin de no sentar ningún tipo de precedente.

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Mientras tanto, en Argentina, los barrabravas de Independiente amenazan a la nueva dirigencia, los de Boca se pelean entre ellos, los de San Lorenzo aprietan a los jugadores…

 

Dic 14

Mozo, dos boludos, por favor!

Todo está en el nombre. Las empresas buscan y se desesperan por bautizar a un producto de forma que capte la atención del consumidor, que lo atraiga, que le reporte ganancias.

La globalización complicó un poco las cosas. Un buen nombre en una parte del planeta puede resultar ofensivo en otra, o significar algo completamente distinto o sin sentido. Me imagino, por ejemplo, a los genios de marketing de Mitsubishi buscando un nombre para su nuevo vehículo. Decidieron bautizarlo “Pajero”, en honor al Leopardus pajeros, gato típico de la Patagonia argentina. Justamente uno de los países donde el nombre debió cambiarse porque nadie quiere ir manejando un auto y que la gente se ría de él. Solo imaginen a un conductor cansado, con ojeras en su cara, conduciendo uno de estos.

Hace poco leí sobre una empresa estadounidense dedicada a la venta de lápices para dibujantes. El nombre de la misma es “Pen Island” y decidieron crear su página web, bautizándola, como era de suponer, www.penisland.com. El significado cambió totalmente y creo que los potenciales consumidores, también. No sé realmente si esto es cierto o se trata de otra de las tantas bromas que circulan por internet pero todo es posible.

En Dinamarca, país consumidor de cervezas a más no poder, una nueva marca ha nacido. El eslogan de la misma es “Para personas con actitud” y los afiches promocionales muestran, entre otros, a una viejita fiestera de unos 70 años rodeada de jóvenes strippers. Cansados ya de las Carslberg, las Tuborg y nombres así estos buscaron ponerle un nombre más llamativo, en otro idioma de ser posible. Vaya uno a saber cómo llegaron a Stronzo, palabra italiana que equivale a nuestro nunca bien estimado Boludo. Y la verdad que el nombre me causó gracia, inmediatamente me imaginé el diálogo del título en algún bar de Rosario.

No he probado la cerveza, no aún. ¿Pero parecen interesantes, no? En esta dirección (aquí) pueden ver los distintos tipos y graduaciones, no deja de llamarme la atención la temperatura a la que recomiendan beberlas, demasiado templadas para mi gusto. Pero les voy a dar una oportunidad.

 

Oct 19

Dulce de leche

La birome, el colectivo y el dulce de leche. Tres clásicos inventos argentinos que revolucionaron el mundo, que cambiaron la humanidad, que marcaron un antes y un después. Mientras los dos primeros podemos encontrarlos prácticamente en cualquier rincón de este planeta, no pasa lo mismo con el dulce de leche. Y eso, para un adicto como yo, puede resultar fatal.

Cuando uno siente la necesidad empieza a aguzar el ingenio. Alguien que viaja a España, donde es más fácil conseguirlo, será usado de mula para traer varios kilos. Pero estos se consumen rápidamente en tortas, alfajores o a simple cucharadas y lo que parecía que iba a durar meses desaparece en solo semanas. Queda la alternativa de la leche condensada cocinada a baño maría pero el sabor no es lo mismo, es apenas un pobre sustituto.

Años atrás se conseguía en algunos supermercados de Copenague un dulce de leche importado directamente de Argentina llamado La Paila. Según me contaron el negocio lo emprendió un danés que viajó al sur y se enamoró del dulce de leche. El sabor estaba bueno y semana tras semana compraba un frasco. Se los hice probar a varios daneses pero la sensación era que me decían que les gustaba más por compromiso que por otra cosa, lo cual me preocupaba porque si no lograba imponerlo los supermercados lo retirarían de las góndolas y el perjudicado sería yo. Finalmente, ese día llegó. La Paila desapareció de las góndolas y solo quedaba el Nutella, la manteca de maní y las jaleas. Aún me quedaban algunas alternativas, como encargarlo a una argentina que trae el Chimbote pero es un poco incordioso el ir a comprarlo y tengo que esperar alguna reunión de la asociación de argentinos en Dinamarca para traer algunos frascos.

Pero todo eso cambió y de qué forma. Una empresa danesa empezó a producir en forma local un dulce de leche cuyo sabor está más que bien. Tiene una consistencia un poco más dura que los dulce de leche argentinos, más tirando al repostero y realmente me gusta.

Dulce de leche danés

Ya llevamos comprados como 6 frascos (y lo descubrí hace 2 semanas). Fueron a parar a tortas, a helado de dulce de leche, a cucharadas soperas, a postres. El único problema que le encontré hasta ahora es que el frasco dice 300 gramos y para el helado hubo que pesarlo y resulta que tenía solo 230 gramos. Ya les escribí quejándome, vamos a ver si responden porque, como todo el mundo sabe, con el dulce de leche no se jode.

Una cosa más: en la etiqueta dice que el dulce de leche está inspirado en el clásico postre argentino. Eso para mis amigos uruguayos que dicen que lo inventaron ellos. ¡Por favor! :)

Oct 09

Por qué no hablo danés

Muchas veces me pongo a pensar si después de tantos años viviendo en Dinamarca y continuar sin hablar danés no me convierte en un burro. La mayoría de las veces concuerdo que sí mientras que otras intento buscar justificaciones. Así que ahora van a tener que aguantarse muchas de ellas.

En primer lugar está el hecho de que aún cuando el danés es el idioma oficial no es imprescindible saberlo ya que casi el 100% de la población habla inglés y con un nivel muy alto. Al principio nos llamaba la atención cómo chicos de 12, 13 años hablasen tan bien pero después de un tiempo uno se termina acostumbrando y directamente encara a la persona en inglés. Los cajeros de los supermercados, los taxistas, los colectiveros, carteros, cualquier persona que uno cruce en la calle lo habla perfecto y además, si uno tiene suerte, también puede cruzarse con alguien que hable español. Entonces no hace falta tanto danés.

Luego está el hecho de que nuestros genes no están preparados para el danés. Después de siglos hablando italiano (mis ancestros) y luego español, mi garganta se transformó en un instrumento incapaz de pronunciar los sonidos del danés. Ellos hablan muy profundo en la garganta, como haciendo gárgaras. Alguien me dijo una vez que el danés era como el alemán pero con una papa caliente en la boca y creo que no le erró por mucho. A mí me hace acordar al lenguaje de los Uruk-hai, si no vieron El Señor de los Anillos tienen que alquilarla para entender de qué estoy hablando.

Los daneses tienen las 5 vocales que todos conocemos más otras 3, que son la æ, la ø y la å. No sería un gran problema si cada una de ella no tuviese 5 sonidos posibles, lo que nos da como 40 vocales diferentes. Y por más que uno crea que está emitiendo un sonido parecido a lo que escuchó no hay caso, no te entienden. Tiene que ser exacto. Un día, para citar un ejemplo, estaba yendo en el tren a jugar al fútbol cuando un simpático muchacho se acercó para hacerme una encuesta. Le expliqué que no hablaba danés pero me dijo que no había ningún problema y arrancó con las preguntas. Todo iba bien hasta que me preguntó a dónde viajaba. El nombre de la estación es Skovbrynet y el diálogo fue más o menos así:

Encuestador: Dónde vas?

Yo: Skóubrinet

E: Eh?

Y: Skoubrinét – intenté yo con otra acentuación.

E: Uh?

Y: Skovbrinet – ya poniéndome un poco más nervioso.

E: ?

Y: Ves la última estación en la pantalla, Farum?

E: Si.

Y: Bueno, 3 estaciones antes.

E: Uh?

Por suerte una señora que estaba escuchando (e imagino cagándose de la risa) se acercó y pronunció el nombre correctamente (que era muy parecido a todas las veces que yo había intentado pronunciarlo) y el encuestador finalmente entendió.

Después uno también se encuentra con nombres de estaciones como Bernstorffsvej pero afortunadamente yo no viajaba a esa porque de lo contrario todavía seguiría con la encuesta.

La lectura es algo más simple. Después de 5 años reconozco muchas palabras y cuando veo los titulares de los diarios creo entenderlos. Lo que no entiendo lo invento, lo cual también es divertido. El problema acá también radica en que muchas veces unen palabras con lo cual no solo hay que saber el significado de cada una sino la idea que representan juntas.

La propia negativa a aprenderlo también juega en contra. Uno ya está mal predispuesto y cuando escucha algo no lo retiene. Sin ir más lejos estuve meses llamando a uno de los que juega al tenis de mesa conmigo Jens, simplemente porque creí haber entendido que ese era su nombre cuando le pregunté, para enterarme la semana pasada que en realidad se llama Allan. Cómo de Allan a mís oídos llegó Jens es todavía un misterio. Lo peor de todo es que creo que él, ya totalmente resignado conmigo, cada vez que lo llamaba Jens respondía.

No crean que me siento orgulloso de todo esto, al contrario, me pone mal. Siento que debería intentar aprenderlo pero muchas veces el esfuerzo que implica, y la poca utilidad futura, me desanima. A veces creo que sería más productivo aprender chino. Al menos así podría entenderme con mi profesor de tenis de mesa, que tampoco habla danés (ni inglés). Nos entendemos por señas pero tengo miedo que un día de estos tengamos un malentendido.

Oct 07

Tráfico seguro

Hace unos días hablaba sobre los accidentes de tránsito y justamente esta semana empecé a ver una campaña en la tele donde advierten los riesgos del celular cuando estamos manejando. Son dos videos cortitos pero creo que vale la pena ser vistos.

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Este es similar pero me hace acordar mucho a uno de mis jefes que una vez llegó a chatear por Skype, con su notebook, mientras estaba manejando. Es algo automático en él: sube al auto y empieza a hablar por el celular, las veces que me ha tocado viajar con él voy más alerta que un búho. Ya se lo dije muchas veces pero no hay caso, no aprende.

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Oct 03

Impuesto al pedo

Dinamarca es uno de los países con mayor carga impositiva en el mundo, eso es bien conocido. En algunos casos las retenciones al salario llegan hasta un 60% dependiendo esto de los montos. A más alto el salario, más alta la carga impositiva. La gente, obviamente, suelen quejarse de esto pero aún así pagan sus impuestos y, algunos, hasta lo hacen con gusto (lo cual me desconcierta teniendo en cuenta mi argentinidad).

Muchas veces, sin embargo, el afán recaudador parece excesivo y es así que desde hace unos años se está estudiando poner un impuesto al pedo. No al humano, tampoco al pedo generado por el alcohol sino más bien a los gases emitidos por las vacas. El problema es que las entrañables vaquitas generan metano en sus estómagos el cual es expulsado a través de eructos y flatulencias. Y el metano es 20 veces más potente que el dióxido de carbono atrapando el calor en la atmósfera.

Los granjeros daneses, por supuesto, no están muy contentos con esta medida, alegando entre otras cosas que las vacas van a seguir tirándose pedos estén estos o no gravados. Algunos calculan que sus costos se incrementarán en más de 1.000.000 de coronas al año. Si la idea del impuesto es intentar cambiar los hábitos difícilmente lo logren con los rumiantes.

Mientras tanto los investigadores daneses están estudiando a los canguros dados que las emisiones gaseosas de estos son ostensiblemente menores y ver si de alguna manera se pueden aplicar a las vacas.

En Estonia este impuesto hace años que se aplica.

 

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